Aquí todo es muy distinto, empezando porque la gente es atérmica. Nosotras llevamos todo el día paseando con rebeca, sudadera, bufanda y pasando frío, y la gente a nuestro alrededor anda por ahí en pantalones cortos, camisetas y chanclas. Así da gusto taparse por las noches con el nórdico en las camas de dos metros que hay en el hotel. No sólo dos metros de ancho, sino también de alto. Las que medimos metro y medio tenemos que escalar un poco para subirnos.
De momento estamos en un hotel, y no nos ha dado tiempo de ver demasiado. No sabemos si estamos en las afueras, porque todos los edificios son de una sola planta. No hay ni una casa alrededor, solo tiendas en las que te entran ganas de comprártelo todo, por poca falta que te haga. Nuestra adquisiciones de hoy han sido: pegatinas de animalitos, dos bolígrafos (uno con una margarita y otro con un cocodrilo), fiso, y cartulinas con flores para poner fotos y decorar nuestra habitación. Sin embargo, en ningún momento se nos ha ocurrido comprarnos nada para desayunar mañana. La comida es secundaria mientras haya una papelería gigantesca. Bueno, y un adaptador para el enchufe del portátil de Ángela, porque ninguno de los dos que traemos le sirve a su "laptop" (por irnos haciendo bilingües, cosa que nos está costando, y mucho).
Esta mañana nos ha costado ducharnos dos horas de espera, hasta que una amable limpiadora nos ha mostrado como se abre el grifo de la ducha, porque no éramos capaces. Hasta le hemos dicho a los de recepción que nos mandaran un fontanero porque la ducha no funcionaba (no sabemos si habrá venido al final, espero que si lo ha hecho haya sido mientras hemos estado fuera para no pasar la vergüenza de decirle que es que no sabíamos abrirlo).
Por aquí esta semana hace mucho frío (aunque no tanto como en el aeropuerto de Minneapolis, en el que, por culpa del aire acondicionado, estábamos con bufandas, sudaderas y tiritando), además de lluvia. Esperemos que la semana que viene mejore un poco.
El olor a comida frita te persigue por la calle donde quiera que vayas, y a la hora que lo hagas. Hoy hemos ido a comer a las 3 de la tarde (cuando hemos conseguido ducharnos) y estábamos compartiendo salón en el restaurante con la gente que iba a cenar. Se pasan el día comiendo.
Después hemos ido a un centro comercial que no tenía fin. Al menos, no se lo hemos visto por ninguna parte. Es más, no sabíamos por donde salir. Nos hemos ido de lo cansadas que estábamos de tanto andar, y creo que no nos ha dado tiempo de ver ni la mitad.
Por hoy, ya no tenemos nada más que contar de nuestro primer día. Nos vamos a cenar comida de un fast food de comida sana (paradojas de la vida) que nos hemos comprado en el centro comercial. Nos ha costado un cuarto de hora decidirnos de qué fast food nos la comprábamos, porque había como quince, todos seguidos, para agobiarte aún más.
Buenas noches. O buenos días.
Bárbara y Ángela
Vaya, vaya! Lo de ser atermicos os pasa ahora... vereis en cuanto sepais lo que es FRIO de verdad los próximos meses, al volver en Enero a Sevilla también os va a dar por sofocaros con el 'frio' sevillano...
ResponderEliminarCuidadito con las papelerias grandes con colorines y mochilas de Hello Kitty, que son la perdición de los estudiantes y principal motivo de fracaso escolar en Canadá... XD.
Hola soy Tere.
ResponderEliminarEstoy probando si puedo publicar un comentario.
Adios.
Atérmicos... sé lo que es eso. También en Alemania cuando hacía 15 grados se ponían en pantalón corto y chanclas. Y yo también, después de estar a 15 grados bajo cero durante el invierno... Lo de la ducha me ha hecho mucha gracia xD
ResponderEliminar