Hoy nos hemos mudado a la residencia. Después de levantarnos, hemos recogido las cosas del hotel y hemos llamado a un taxi para que nos llevara a la universidad, el cual, por cierto, nos ha costado un ojo de la cara. Aquí las distancias son enormes. Las carreteras tienen cinco o seis carriles en cada sentido, y los coches van muy lentos. Casi desespera cuando vas montado en uno.
Cuando hemos llegado a la universidad, nos han dado las llaves de nuestro piso, y nos han enseñado cómo llegar. La gente es muy amable, y siempre están dispuestos a ayudarte con todo lo que necesites.
El piso está genial. Las habitaciones son muy grandes, y ¡tengo un vestidor! Pequeñito, pero es el primer vestidor que tengo en mi vida. Me siento como Carrie Bradshow. La pena es que la primera vez que tengo vestidor venga con la ropa justa que me cabía en la maleta.
Sobre las dos de la tarde hemos ido a buscar algún sitio para comer, cosa que nos ha costado porque era domingo y estaba casi todo cerrado. Después hemos vuelto a la habitación, y mientras organizaba un poco mi ropa y el resto de mis cosas, han llegado nuestras compañeras de piso: Bethany, de Sidney, y Renée, de Sonora, en México. Bethany estudia periodismo, y Renée magisterio de inglés.
A las cinco y media hemos tenido una especie de encuentro en el pasillo con el resto de la gente que vive en nuestra misma planta, para concernos. Hay una chica que, además de estudiar, es como la "guardiana" de todos nosotros. Si tenemos cualquier problema, es a ella a quien debemos acudir. Está al cargo de toda la gente que vive en esta planta. Durante la hora que ha durado el encuentro, en el que además de presentarnos, ha explicado algunas normas básicas, lo hemos pasado bastante mal, porque hablaba muy rápido y nos costaba un poco entenderla. La verdad es que el tema del inglés nos está costando bastante, pero supongo que será cuestión de tiempo y de práctica.
A las seis y media hemos quedado todos los "exchange students" con Kyla (la coordinadora de los estudiantes de intercambio, a la que hemos conocido por fin después de 6 meses escribiéndonos emails con ella) y hemos ido a cenar (sí, a las 6 y media de la tarde) a un japonés cerca de la universidad. Casi la mitad de los estudiantes de intercambio son de países de habla española, principalmente de México, así que durante la cena no hemos practicado demasiado inglés.
A la vuelta, nos hemos pasado por el edificio B, que está al lado de nuestra residencia y es donde se encuentran las oficinas, porque en el sótano hay unos cuartillos donde había guardadas cosas que los estudiantes del año pasado dejaron aquí, y que los nuevos estudiantes podemos coger gratis. A la mayoría de ellos les daba vergüenza rebuscar al principio, pero Ángela y yo nos hemos puesto las botas. Hemos cogido abrigos, pantalones para esquiar, lámparas para nuestra habitación, una plancha para la ropa, almohadas, mantas, perchas para el armario, libros y un diccionario de inglés español. Junto con Renée y Bethany también hemos cogido muchas cosas para la cocina, como cubiertos, sartenes, tazas, y hasta una cafetera eléctrica. Así tenemos menos cosas que comprar en Ikea cuando vayamos el martes. Aquello parecía de cachondeo, todo el mundo rebuscando para ver qué podía llevarse, y probándonos los pantalones encima de la ropa para ver si nos quedaban bien. Hay gente que incluso ha conseguido llevarse una impresora. Es increíble la de cosas que se dejan aquí porque no te caben en las maletas a la vuelta.
Ahora estamos hablando un poco con nuestra compañeras de piso, y practicando el inglés de paso.
Seguiremos informando.
Tú como estas acostumbrada a rebuscar en el piojito....
ResponderEliminarJajajaja, barby qué fuerte, espero que os hayais acordado de mí rebuscando, con lo que me gusta una cosita gratis.....
ResponderEliminarNo he podido evitar pensar en Marta mientras lo leía... y ahora me encuentro su comentario... jajaja
ResponderEliminarjaja vosotras las primeras, ese espíritu español! Hay quien dice que la felicidad está en las cosas gratis ;) Por lo menos se aprovechan las cosas que dejan otros... cuando me fui de mi resi no veas la cantidad de cosas que fueron directas al contenedor de basura, porque no había nadie nuevo que las quisiera y me daba mucha cosa tirar algo prácticamente nuevo... tan sólo pude vender el microondas jaja
ResponderEliminarDe Sonora!?! Mi roomate también era de Sonora. Supongo que será una ciudad lo suficientemente grande como para que no se conozcan ...pero preguntadle si conoce a Liz Caraveo :D
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